El presidente paraguayo, Luis González Macchi, anunció ayer que su país construirá con Brasil un segundo puente sobre el río Paraná, en la frontera que ambos comparten con Argentina.
"Hemos acordadlos gobiernos que las empresas privadas paraguayas participarán con 12 por ciento (de la inversión total) y las brasileñas con otro 12 por ciento (...) el resto serán inversiones internacionales para abaratar un poco el costo", dijo González Macchi a periodistas.
El jefe de Estado hizo las declaraciones tras regresar de una visita oficial de dos días a Brasil, el principal socio comercial de Paraguay. Ambos integran la unión aduanera Mercosur junto a Argentina y Uruguay.
El mandatario aseguró que el puente, un antiguo proyecto que se ha trabado en los últimos cinco años, "se va a hacer...lo dijo textualmente el presidente (Cardoso).Eso se hace", dijo González Macchi.
El gobernante dijo además sentirse optimista por haber iniciado con su colega brasileño una nueva etapa de relacionamiento bilateral.
"El gobierno brasileño ha ratificado su confianza con la marcha y consolidación de la democracia en nuestro país...ese fue el mensaje que recibimos del gobierno encabezado por el presidente Cardoso", dijo.
González Macchi había viajado con la meta de conseguir un apoyo político expreso del gobierno brasileño, en tiempos en que su gobierno es azotado por una prolongada crisis política.
Brasil es el destino de 60 por ciento de las exportaciones de Paraguay, y el socio mayor del Mercosur. Su respaldo tiene un gran peso en la política paraguaya.
El mandatario paraguayo, perteneciente al Partido Colorado, perdió el domingo el apoyo del Partido Liberal, la segunda fuerza política del país, que se retiró de una coalición que gobierna Paraguay desde 1999.
González Macchi era presidente del Senado cuando asumió el poder tras la renuncia de su antecesor Raúl Cubas, que siguió a su vez al asesinato del vicepresidente Luis María Argaña y otras ocho personas a fin de marzo del año pasado.
Según el mandatario, el apoyo brasileño se tradujo en un acuerdo de combatir conjuntamente la delincuencia en la llamada "triple frontera", 350 kilómetros al este de Asunción, donde operan contrabandistas y bandas del crimen organizado.
"Es una preocupación vital del gobierno de Brasil", dijo González Macchi sobre el delito en la región en que confluyen las fronteras de Argentina, Brasil y Paraguay.