Joan Capdevila convertirá mañana a Paraguay en los cuartos de final del Mundial 2010, en un rival clave en su carrera, al ser la selección con la que debutó con la Roja y ante la que mañana cumplirá su sueño de jugar 50 partidos con la selección española.
Capdevila tenía un reto que cumplirá ante Paraguay. No solo se ha quitado la espina de jugar un Mundial, tras su desilusión en Alemania06, sino que verá hecho realidad su deseo de alcanzar una cifra de partidos por la que la Real Federación Española de Fútbol entrega un recordatorio.
"Hasta que no me echen de la selección haré todo lo posible por mantener mi nivel y seguir viniendo. Para mí es lo máximo, cada partido que voy sumando tengo un reto, llegar a los 50 porque nos dan un cuadro. Tengo que conseguirlo. Es una meta más", aseguraba a Efe, con su habitual sentido del humor, en una entrevista durante el Mundial 2010 el lateral catalán.
A horas de hacerlo realidad, reflexionó en una conversación a un día de que España pueda hacer historia metiéndose en una semifinal de un Mundial. Una situación que nunca ha vivido.
"Cumplir 50 partidos era un sueño personal, una cifra que siempre soñé. Si juego será una curiosa coincidencia que debutase en la selección contra Paraguay y que mañana cumpla los 50 ante ellos. Además hacerlo en un momento que sentimos es histórico", afirmó.
"No sé cuando me entregarán el cuadro conmemorativo, si seguiré tras el Mundial en el primer amistoso que jugaremos ante México. Espero que sí, pero yo lo pediré seguro para ponerlo en un buen sitio de mi casa", añadió.
Capdevila guarda como uno de sus grandes recuerdos en su carrera el debut con la selección española, el 16 de octubre de 2002 en Logroño, hasta donde se desplazó su familia. Su madre tiene enmarcada aquella camiseta. Y recuerda detalles de una selección dirigida, por entonces, por Iñaki Sáez.
"Recuerdo perfectamente aquel día, los nervios del debutante, como viajaron mis padres a Logroño para ver de cerca el debut. Salí en la segunda parte. Me dijo Iñaki, sal tranquilo y da lo mejor que tienes. La camiseta la tiene enmarcada mi madre en su casa y colgada en la que era mi habitación cuando era pequeño".
"Debuté con el 15, el número que llevaba en el Deportivo de la Coruña. Recuerdo una anécdota con el dorsal, porque yo quería jugar los primeros minutos con ese número pero acababa de llegar y no podía elegir. Me dijo Puyol que lo dejase en sus manos y no hubo problemas para que me lo consiguiese", recuerda.
De aquella generación de futbolistas a la actual tan solo quedan tres internacionales, Capdevila, Puyol y Xavi Hernández. "Era una selección que también tenía mucha calidad. Con Raúl, Mendieta, Morientes, Helguera. Cuando entré al vestuario alucinaba al cambiarme rodeado de tanta estrella. Ha pasado mucho tiempo y ahora cuando cumpla el partido 50 el nuevo reto será llegar a 75. Imaginas que lo consigo y ante Paraguay?".