Las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, paramilitares) se atribuyeron ayer la muerte de 24 campesinos y pescadores, "algunos honestos", según dijeron, y de dos congresistas, a quienes tacharon de "bandidos".
La Dirección Política y Militar de las AUC afirma en un comunicado difundido hoy por internet que "deplora los hechos luctuosos" sucedidos en la zona rural del municipio de Buga (departamento del Valle del Cauca, 600 kilómetros al suroeste de Bogotá).
Las AUC reconocieron que "no todos los caídos fueron inocentes, pero tampoco todos culpables" y admitieron que se trató de una acción "condenable", realizada por el "Bloque Calima", por lo que "no compromete a la organización nacional de Autodefensas".
"Tenemos contradicciones internas" pero "somos honrados con nuestros pronunciamientos públicos", según los jefes de los paramilitares, grupo de ideología de extrema derecha.
Los integrantes de las AUC recorrieron las zonas rurales Alaska y La Habana, de Buga, para sacar de sus casas a los briegos, apearon a otros campesinos de un autobús, los maniataron a todos y los fusilaron por tener supuestamente vínculos con grupos guerrilleros.
"Se sale de nuestras manos el manejo que la prensa le da al acto, pero sí reclamamos a los responsables de estas acciones reivindicar su autoría y responder por sus consecuencias", exigieron los jefes de las AUC.
Además, los paramilitares se atribuyeron la "responsabilidad en las acciones de Pueblo Viejo", departamento del Magdalena (norte), donde murieron doce supuestos miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).