Una docena de personas fueron asesinadas, dos de ellas decapitadas, por presuntos paramilitares en el norte del país, informaron ayer las autoridades locales.
Ocho víctimas fueron sacadas de sus viviendas en Montebello y luego acribilladas a tiros, mientras que los cadáveres de las otras cuatro fueron encontrados en un paraje despoblado del municipio de Támesis.
Los hechos ocurrieron el miércoles en el norteño departamento de Antioquia, a unos 220 kilómetros al noroeste de Bogotá, pero los poblados estaban aislados y solamente se supo de la tragedia hasta ayer. Esta área es considerada de influencia de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda fuerza rebelde del país.
Las Autodefensas Unidas de Colombia, el principal grupo paramilitar, esta acusado de ser el principal perpetrador de masacres en el país, método que utilizan para ingresar en territorios antes controlados por los rebeldes. Colombia vive el recrudecimiento del conflicto interno de 37 años con el auge de los grupos de extrema derecha y las guerrillas izquierdistas.