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Parece que aquí no ha pasado nada


Una semana después de que se realizó la Serie del Caribe en nuestro medio y ante el vacío que causó la eliminación de un día de carreras, la pregunta que revolotea por las mentes de los hípicos es: ¿Qué nos dejó el Clásico del Caribe?

Es una interrogante que nos movió a la reflexión porque, de alguna manera, pone en perspectiva la inquietud que, semanas antes de desarrollarse la serie, señalábamos en el sentido de que esta actividad debiera tener réditos para la hípica, que se extendieran en el tiempo.

La Serie del Caribe se dio y, una semana después de concluida, con todo el esfuerzo que implicó, no hubo una reacción en términos de dar un informe sobre lo que representó esta actividad para la hípica. Y para acentuar lo inocuo que resultó el esfuerzo, nos vimos ante la paradoja de que solo hubo dos reuniones hípicas con menos de 20 carreras.

 

Nos hemos acostumbrado a la práctica de medir el éxito de la hípica por la cantidad de dinero que se apuesta en una tarde y por la cantidad de gente que se sienta en las gradas. Esto es síntoma de que en el ámbito hípico no se han superado ciertos hábitos y que todavía no hay la cultura de planificar y pensar en tácticas y estrategias con efectos más longevos. Se trabaja para el hoy y el ahora.

Ahora habrá otro intento por mejorar la suerte de este deporte con el incremento de los premios, pero si esto no va de la mano con un plan a largo plazo, seguirán realizando acciones que solo ven y “aprovechan” los que están adentro, pero sin ningún efecto en el ánimo de los potenciales clientes y apostadores que son los que contribuyen a multiplicar la riqueza del negocio y a garantizar su subsistencia.

De nada vale que los premios sean altos y que haya subsidio oficial, si al final sucede igual que en la Serie del Caribe, como que aquí no ha pasado nada.

 

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764971
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América