El seleccionador brasileño Carlos Alberto Parreira minimizó ayer el empate sin goles que sus pupilos sustrajeron al equipo de México el miércoles pasado en Guadalajara y formuló críticas al calendario de la Copa de las Confederaciones que se disputará en París en junio próximo.
El resultado del partido amistoso, que en la valoración de la presa deportiva brasileña no hizo justicia a la mejor disposición de los mexicanos y expuso la peor presentación del conjunto “canarinho” en la era Parreira, sirvió al técnico para “observar jugadores” y no para valorar el funcionamiento colectivo.
“En esta fase de formación del equipo para las eliminatorias del Mundial de 2006 lo importante es observar jugadores para sacar conclusiones”, justificó Parreira al llegar al aeropuerto de Río de Janeiro procedente de México.
Si los cambios se adoptan, probablemente habría nueve grupos en la primera ronda, con cuatro naciones en cada uno, y pasarían a la segunda ronda los primeros y los mejores siete segundos.