La derecha chilena y los partidarios del ex dictador Augusto Pinochet pujan por una solución política que evite el procesamiento del general retirado por crímenes durante su régimen (1973-1990).
El juez Juan Guzmán, que tiene en sus manos 187 querellas criminales contra Pinochet, resolvió el viernes encausarlo como autor intelectual y coautor de los delitos de homicidio y secuestro calificado.
"Siempre he pensado que este es un tema político. Por lo tanto la solución está en esa área", dijo ayer Marco Antonio Pinochet, hijo del ex dictador.
El partido político más cercano a la figura del anciano ex dictador, la derechista Unión Demócrata Independiente (UDI), también defendió la creación de un mecanismo legislativo que termine con los procesos por violaciones de los derechos humanos contra militares y ponga fin al enjuiciamiento de Pinochet.
"No hay nada peor que entregarle problemas políticos a la resolución de los tribunales (...).En Chile tenemos que ponernos de acuerdo si hubo problemas políticos (...), pero lo razonable es solucionarlo políticamente", dijo Juan Antonio Coloma, secretario general de la UDI.
El gobierno ha rechazado cualquier intervención ante las resoluciones de los tribunales, diciendo que sería inconstitucional.
LAGOS SE REUNIRA CON MILITARES
No obstante, el propio Insulza anunció que el presidente Ricardo Lagos se reunirá con lo altos mandos militares para discutir la compleja situación judicial de Pinochet.
Lagos regresará hoy al país proveniente de México, donde participó en la asunción al poder del nuevo gobernante de ese país, Vicente Fox.
Los comandantes de las fuerzas armadas han insistido en la aplicación de una ley de amnistía, dictada en 1978 en plena dictadura, para exculpar a los implicados en violaciones a los derechos humanos en los primeros años del régimen militar.
Pero los más cercanos partidarios de Pinochet desean simplemente un punto final a todos los juicios contra ex uniformados, incluyendo el propio Pinochet.