El Consejo Supremo Electoral (CSE) estaba ayer rodeado por policías antimotines ante las amenazas de simpatizantes de cuatro partidos políticos, que amenazaron con irrumpir violentamente para protestar por haber sido eliminados de la contienda electoral municipal de noviembre.
"Ahora Nicaragua conocerá otra cara de los cristianos.Vamos a pelear hasta las últimas consecuencias", dijo Omar Duarte, del Movimiento de Unidad Cristiana, mientras simpatizantes de su partido y de los partidos eliminados golpeaban con sus puños las puertas del organismo electoral.