Los italianos fueron presa ayer martes de la decepción, la incredulidad, la ira y las lágrimas, mientras tomaban la derrota en la Copa Mundial de fútbol ante Corea del Sur como una bofetada en la cara y culpaban al árbitro ecuatoriano Byron Moreno de su inesperada salida.
“!Muera el árbitro!”, gritaron centenares de aficionados congregados en el centro de Roma para ver el partido en una pantalla gigante de televisión.
Frente a la estación ferroviaria de la capital se registraron algunos incidentes cuando algunos hinchas exaltados lanzaron botellas de agua e insultos a un pequeño grupo de sudcoreanos que se habían reunido para celebrar la histórica victoria de su equipo.
“!Ladrones, ladrones, nos robaron el partido”, gritaban los italianos a los asustados sudcoreanos antes de que interviniera la policía para restablecer el orden.
Después de ir en ventaja durante la mayor parte del partido, Corea del Sur igualó el marcador 1-1 faltando dos minutos para el final en Daejon, Corea del Sur.
En el tiempo extra, a Italia le expulsaron a un hombre y un gol fue anulado por fuera de juego -ambas cosas denunciadas por los comentaristas italianos- antes de que Corea del Sur anotara el gol de oro, celebrado con júbilo por un estadio repleto de aficionados con camisetas rojas.
“Francamente, eso fue un completo robo”, dijo Bruno Pizzul, el comentarista más famoso de Italia, quien narró el encuentro para la televisora estatal RAI desde Corea del Sur.
Entre el viernes y el sábado se disputarán los cuartos de final. El enfrentamiento entre Senegal y Turquía permitirá continuar en la aventura a uno de los intrusos nada menos que en semifinales. Un triunfo de los africanos significaría un hito en el continente africano, cuya mejor referencia era hasta ahora los cuartos de final de Camerún en 1990.
A este apasionante duelo de novatos acompañará el clásico Brasil-Inglaterra, mientras que España se las verá con la marea coreana y la locura que se ha desatado en el país. Alemania, por su parte, se enfrentará a Estados Unidos. Los octavos de final han muerto, vivan los cuartos de final!