El presidente colombiano Andrés Pastrana suspendió ayer los acercamientos que sostenía con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), para iniciar un proceso de paz. "Ante la posición obstinada del ELN de mantener congelado el proceso, he determinado suspender las conversaciones con el Ejército de Liberación Nacional", dijo Pastrana ante los altos mandos en un discurso durante una ceremonia militar.
Agregó que la semana pasada "todo avanzaba satisfactoriamente", pero "sorpresivamente (el ELN) introdujo elementos y condicionamientos ya superados, con los cuales se frustran los propósitos a punto de alcanzarse". El mandatario aseguró que su gobierno está abierto a dialogar.
La dura decisión del mandatario, deja en un punto muerto cualquier posible arreglo con los dirigentes del ELN, quienes se reunieron recientemente con enviados presidenciales en Venezuela.
El vocero rebelde Antonio García había afirmado el viernes pasado que veía poco probable que se llegara a un acuerdo de paz durante el mandato de Pastrana, que expira en agosto de 2002. El ELN, con 4.300 hombres, es una guerrilla que formó en la década de los 60 y actualmente está sindicada como la mayor responsable de secuestros en el país y de ataques a la infraestructura energética
Pastrana dijo que había propuesto al ELN "implementar una zona de encuentro de forma gradual; realizar las negociaciones de paz en el exterior; reducir el tamaño de la zona de encuentro para facilitar el rápido inicio del proceso; modificar la ubicación de la zona de encuentro", entre otras concesiones. Señaló que todas la alternativas "fueron rechazadas sistemáticamente por el ELN, poniendo así en duda su real voluntad de paz".
El presidente del Congreso, Carlos García, dijo a la