Sentado frente a mi televisión, observaba lentamente el “play off” que decidió el campeonato del Masters de Augusta el pasado domingo.
Ángel “Pato” Cabrera, paralizó mi corazón por unos segundos. Todo era confuso en ese momento. Hasta que dije: ¿Será verdad lo que veo? y en realidad era cierto, teníamos un campeón con sangre latina, que viene desde abajo y que conoce mejor que nadie lo que es el sufrimiento.
Un deportista completo, un gran ganador. Un hombre que merecía más. Ese es Ángel Cabrera, un gran triunfador en todos los sentidos. ¡Felicidades!