La gran amistad que siempre han tenido Michael Jordan y Patrick Ewing les permitió superar la rivalidad que existía entre sus respectivos ex equipos de los Bulls de Chicago y los Knicks de New York y ahora lograron por fin poder trabajar en un mismo proyecto, el de la reconstrucción de los nuevos Wizards de Washington.
Ewing, de 40 años, que ayer confirmó en un hotel de Nueva York la retirada definitiva como jugador de la NBA después de 17 temporadas de profesional, ya tiene todo listo para viajar a Washington, donde ha aceptado trabajar dentro de la organización que dirige a su gusto Jordan, quien oficialmente no puede tener ningún cargo directivo por ser jugador, pero en la realidad es el que impone la línea a seguir.
Otro personaje que ha ayudado a que Ewing llegue a los Wizards es el todo poderoso agente de jugadores David Falk, a quien lo tuvo como profesional y es el cerebro gris en todos los movimientos que Jordan hace dentro y fuera del mundo de la NBA.
"Ha llegado el momento de avanzar en otra dirección después de completar una brillante carrera", declaró Ewing en rueda de prensa. "Mi único pesar y lo siento de verdad es no haber podido conseguir un título para el equipo de los Knicks".
Ewing también confirmó que la próxima temporada estaría dentro de la organización de los Wizards, como entrenador asistente con los Wizards de Washington, donde tendrá el apoyo de su gran amigo Michael Jordan, que sigue preparando toda la plantilla para su vuelta un año más en activo.
Las condiciones finales de su cargo será algo que disputará tal vez a partir de hoy, miércoles, con los directivos de los Wizards, que tienen ya asegurada la presencia de Ewing para la próxima temporada.
"Por culpa de Jordan no pude conseguir un título de liga, pero ahora en lugar de alejarme de él, lo que hacemos es que estaremos juntos en el mismo equipo y ciudad", comentó Ewing.
El regreso de Ewing a Washington lo llena de satisfacción personal porque se formó como universitario en Georgetown y ha mantenido siempre una residencia en la capital de la nación desde que llegó a la NBA.
La presencia en Washington permitiría a Ewing estar más cerca de su hijo Patrick Jr., quien es un prospecto como jugador de baloncesto en su temporada de senior con la Academia Nacional Cristiana de Fort Washington.
Matt Williams, portavoz de los Wizards, confirmó que la organización había tenido contactos con Ewing, pero no quiso especificar más detalles.
"Lo único que podemos decir es que Patrick Ewing podría ser siempre una gran aportación para cualquier organización de la NBA", destacó Williams.
El portavoz de los Wizards sí aclaró que directivos del equipo tenían programado hablar con Ewing antes que finalizase la presente semana.
Falk, confirmó lo que había dicho su cliente en la rueda de prensa, pero no quiso ofrecer más información, porque dijo que sería algo que las dos partes tendrán que establecer en las futuras conversaciones.
Sin embargo, fuentes cercanas a los Wizards han admitido que los directivos del equipo ya se han reunido varias veces con Ewing durante el verano y han conversado sobre el deseo que sea el entrenador asistente que se encargue de formar a los jóvenes valores que hay dentro del equipo y que ocupan los puestos de pívot y alero.
Su condición dentro del equipo sería de dedicación completa y tendría la responsabilidad de enseñar y supervisar el trabajo de los hombres altos como Kwame Brown, Brendan Haywood, Etan Thomas, Jared Jeffries, Christian Laettner, Ratko Varda y Brian Cardinal, las últimas adquisiciones, que llegaron con Jerry Stackhouse de los Pistons de Detroit.
Ewing se ha ganado el reconocimiento de ser un gran compañero y maestro para los jugadores jóvenes que estuvieron con él como profesional en los equipos de los Knicks.