El ambiente de calma y concordia que rodeó las elecciones del pasado domingo en Nicaragua se podría quebrar al estallar ayer una seria pugna por los resultados de los comicios parlamentarios y darse a conocer amenazas de muerte contra el presidente del Consejo Electoral.
Sandinistas y conservadores ventilaron desde el miércoles sospechas sobre manipulación de resultados en la elección legislativa nacional y al Parlamento Centroamericano (PARLACEN) de parte del Consejo Supremo Electoral (CSE), con la supuesta pretensión de beneficiar al gobernante Partido Liberal Constitucionalista (PLC-derecha).
El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN-izquierda) amenazó con desconocer los resultados de la elección parlamentaria y concentró a miles de simpatizantes en Managua en una demostración de fuerza.
Con el escrutinio del 94% de las actas de votación para diputados que ha divulgado el CSE, las proyecciones para la asignación de puestos daba al PLC 54 escaños y al FSLN 36. Mientras que Enrique Bolaños aventaja a Daniel Ortega en 14 puntos.