Sólo así se explica que el lanzador dominicano sorprendiera a todo el mundo al reportarse ayer en horas de la mañana al campo de entrenamiento del equipo en Port St. Lucie, Florida.
Unas 20 horas antes, el lunes, reiteró en la capital dominicana que se integraría al complejo "Tradition Field" el día 17, fecha exacta que exige el equipo de Nueva York, de la Liga Nacional, pero se apareció allí nueve días antes de la fecha, algo que no había hecho nunca y que significa un radical cambio en los planes que reveló.
Ya en el campo, Pedro lenvantó pesas y realizó práctica de lanzamientos. Anunció que planea lanzar hoy miércoles desde el montículo.
"He llegado aquí a trabajar", expresó, según un reporte de la agencia AP. "Necesito continuar al igual que lo hacía en Santo Domingo. Y no hay mejor lugar para hacerlo, en vista de que vivo tan cerca", agregó el dominicano de 33 años, quien tiene una residencia en la Florida.
Con un contrato por cuatro años y 53 millones de dólares que lo sacó de los Medias Rojas de Boston, donde el año pasado tuvo marca de 16-9 en 33 salidas. Pedro ayudó a Boston a lograr el año pasado un cetro que se le negó desde 1918.
Martínez se ha visto muy feliz de llegar a su cuarto equipo en las mayores, el que tiene como gerente general a su compatriota Omar Minaya. Antes militó con los Dodgers de Los Ángeles, Expos de Montreal y Medias Rojas.
"Fue increíble", dijo David Wright, uno entre una veintena de jugadores que se encuentran en el centro primaveral de los neoyorkinos y que fue citado por MLB.com.
"Estábamos en Santo Domingo el lunes y él regresó conmigo", citó MLB.com a Fernando Cuza, el agente de Martínez. "Quería sentir el campo y conocer algunas personas en la organización. Quería conocer el personal de entrenamiento y ver las facilidades. Hay un poco de curva de aprendizaje cuando vas a un nuevo equipo y él quería hacerlo temprano", dijo el abogado.
"Pedro está mirando hacia delante en este año, así que quería estar temprano y estar una cabeza delante al familiarizarse con todo lo que lo rodea".
La publicación del béisbol mayor apuntó que Martínez se unió al equipo dos semanas después de su caravana del invierno en Manhattan, "a pesar de interrumpir su estruendoso régimen de entrenamientos"
"Este es mi primer año con los Mets y necesitaba estar aquí para lo que ellos necesitaban de mí", declaró Martínez el mes pasado, según el mismo reporte. "Luego de este año, probablemente diré que estoy entrenando, pero este es mi primer año aquí y quiero mostrarme a todos ustedes, chicos", dijo.
Martínez tuvo marca de 16-9 el año pasado, realizando 33 salidas por primera vez desde 1998.
Pedro Martínez partió ayer a los campos de entrenamientos, pero atrás dejó un proyecto en ejecución que para él resulta tan importante como triunfar con su nuevo equipo de los Mets de Nueva York.
Se trata de un complejo deportivo y una serie de talleres que construye con fondos propios en el barrio San Miguel, de Manoguayabo, para formar jóvenes en carreras técnicas.
La obra se erige en los terrenos contiguos a la escuela de nivel primerio e intermedio que hizo allí hace varios años el gobierno de Japón.
Hermético a la hora de hablar sobre las obras de bien que realiza, Pedro soltó algunas prendas cuando se le preguntó sobre el particular en la conferencia de prensa que tuvo en la Secretaría de Deportes.
"Estoy trabajando, dándole personalmente cada bono que se presenta a ese proyecto y de verdad que estoy muy entretenido", manifestó el orgullo de Manoguayabo.
Durante la temporada muerta el pelotero estuvo muy involucrado en todo lo relativo a este gran reto que tiene fuera del terreno de juego.
Para muchos, sólo la presencia de Pedro Martínez y el boricua Carlos Beltrán hace que resurgas las esperanzas de que los Mets alcancen el banderín de la Serie Mundial.
En años anteriores, la presencia de Martínez en los campos de entrenamientos era muy irregular.
Con Beltrán y Piazza, además de los otros muchachos, la ofensiva de los Mets es más poderosa.
Hay muchas expectativas por presagiar cuanto partidos ganará el as dominicano y cuantos ponches se acreditará.