El Barcelona con la calidad que lo caracteriza logró tener problemas en su vista al Molinón, sobre todo por la falta de definición, pero al final se llevó la victoria gracias a Pedrito, que ante el bajón de Ibrahimovic sacó la cara y marcó.
Los dirigidos por Guardiola no dejaron de atacar al equipo de Gijón, que trató de hacer lo posible ante la maquinaria comandada por Messi, Xavi e Iniesta. Al minuto 30, el canario logró hacerse del gol y besar la red, suficiente para mantener una racha fantástica del campeón, que en la liga sigue invicto y se pinta como favorito en el inicio de la segunda parte del campeonato.
Los catalanes ahora piensan en su partido en casa ante el Getafe y el Madrid en el Bernabéu ante el Espanyol, también sin Cristiano Ronaldo, del que ya poco se hablará, porque el tema semanal será la joya que hizo Guti y a qué museo deberá ir.