Los argumentos son por docenas. Que si Oscar; que si Mosley. Yo creo que las discusiones en cuanto al posible resultado de la pelea del próximo sábado 13 de septiembre entre Oscar de la Hoya y Shane Mosley en el Hotel MGM de Las Vegas, se justifican. Yo concuerdo con los que han dicho que es un combate muy difícil de descifrar.
Tanto Oscar como Mosley son de los buenos& de los que se toman su tiempo para pensar, para discurrir; los que tienen táctica y estrategia; los que saben usar el tiempo y la inteligencia dentro del cuadrilátero en forma constante. Y si mi estimación de ambos es correcta, entonces tenemos que hacer rebusques serios para poder acercarnos al posible resultado del combate.
Yo creo que Oscar es una persona muy inteligente para no estar pensando en su retiro de tan peligroso deporte. Ha sabido hacer sus selecciones tanto dentro como fuera del cuadrilátero. Se ha estado acomodando en otros negocios como si estuviera preparándose para tener otros comienzos.
Es casado con una boricua absolutamente cuerda, sensitiva e inteligente. Yo me imagino a los dos conversando sobre el futuro de ambos. Porque lo más cierto es que la carrera boxística es muy corta y peligrosa y que después que un pugilista alcanza lo máximo su descenso es compulsorio, automático& si no se retira a tiempo. Oscar ha demostrado que toma las cosas muy en serio. Y yo estoy seguro que ya ambos han tenido conversaciones sobre que será de sus vidas después del boxeo de Oscar.
Por el otro lado, la vida privada de Mosley no es tan conocida, pero el que ha tenido conversaciones con él, o lo ha visto en acción dentro del cuadrilátero, sabe que es un estilista en el cuadrilátero que hay que respetar. Más importante aún, las dos veces que Mosley se ha enfrentado a Oscar (una vez, cuando eran aficionados, la otra en la fila profesional), el afro-americano resultó vencedor sobre el México-Americano en ambas confrontaciones. Y aunque es cierto que Mosley ha resultado el perdedor en dos combates frente a Vernont Forrest, los expertos han explicado que Mosley siempre ha tenido problemas con oponentes más alto que él, y Oscar no lo es.