Celestino “Pelenchín” regresó ayer, y tras ganar la corona pluma de la AMB a Jonathan Barros, fue recibido con una contagiosa murga por familiares, amigos y seguidores del ahora nuevo monarca de las 126 libras.
Caballero expresó su felicidad y mencionó que pudo haber noqueado a Barros, pero un desgarre en su músculo del brazo izquierdo lo impidió.
“Desde el segundo asalto peleé de hombre porque quería ganar ese título y así fue. Gracias a Dios”, exclamó Caballero.
“Estoy feliz... no tengo palabras para expresar tanta felicidad, sabía que esta vez iba a lograr el objetivo de ganar esa corona”, dijo.
Al ser consultado sobre una tercera pelea con Barros, “Pelenchín” explicó que está dispuesto a ir nuevamente a Argentina, pero que le paguen como campeón mundial.
Cuestionó la atención.
El flamante campeón mundial pluma de la AMB cuestionó nuevamente a quienes no creen en que estuvo alojado en un “hotelucho”. Ni nadie me quiere creer, aquí tengo pruebas como fotos y videos, pero no quiero hablar de eso en estos momentos”, aclaró.
Agregó que al finalizar el combate con Barros, se le acercó el apoderado Osvaldo Riveros y lo felicitó sin resentimientos.
“Juanma”, en agenda.
Una vez más, Caballero habló de una posible pelea con Juan Manuel López, excampeón mundial supergallo y pluma de la OMB.
“Si él tiene el deseo de pelear conmigo, yo lo aceptó, pero que ofrezcan si quieren disputar mi corona”, dijo.
A defender en oriente.
El promotor Rogelio Espiño irradiaba ayer tarde felicidad en su rostro apenas vio a Celestino caballero. Una sonrisa y un abrazo fueron motivo de celebración para ambos.
Espiño le dijo a Caballero que hizo un gran trabajo y este sonrió diciendo: “Peleé con todo porque quería ganar ese título”, dijo.
El promotor le confió a este medio que Caballero podría estar defendiendo su corona en Japón a finales de este mismo año ante un rival que no quiso mencionar, pero aclaró que esta misma semana trabajarán para cerrar esa pelea.
Su esposa e hijos.
Apenas cruzó la puerta, Caballero fue abordado por todos los presentes en medio de aplausos y la murga que tocaba.
Los primeros en lanzarse a sus brazos fueron sus hijos, acompañados de otros sobrinos, luego vino su abuela, y su esposa, quien lo recibió muy emocionada con un beso.
Revisión médica.
Luego de este pleito, Caballero tendrá que ser evaluado por un galeno para medir la magnitud de la lesión en su brazo izquierdo.
Según el propio peleador, esta lesión la obtuvo en uno de los guanteos que realizó durante su preparación en Las Vegas, y la misma se resintió el viernes en la pelea con Jonathan Barros.
“Durante la pelea me estuvieron poniendo hielo desde el segundo “round” para no sentir tanto el dolor y poder hacer la pelea y conquistar la corona, que al final era el objetivo principal en este combate.