Cuando el panameño Celestino “Pelenchín” Caballero tomó la decisión de viajar a Las Vegas, Nevada, Estados Unidos, con la intención de darle un giro de 180 grados a su carrera boxística, jamás se imaginó que esta decisión le iba a regalar una nueva familia.
Un hogar en el que pudo encontrar un amor tan especial como el que le brindan su esposa e hijos, y que hoy le da fuerza y le sirve como fuente de inspiración. Una familia que se ha asegurado de que “Pelenchín” tenga todas las comodidades y una tranquilidad total, tanto física como mental, para que el próximo 14 de octubre en el Estadio Luna Park, en Buenos Aires, Argentina, cumpla con la promesa de noquear al argentino Jonathan Barros y de paso le arrebate el cetro pluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
10 Deportivo estuvo en el nuevo hogar de “Pelenchín”, ubicado en el área residencial exclusiva de Cactus Springs.
La bienvenida fue calurosa, en especial por Margelis Jordán, la dueña, ama y señora del hogar.
“Todos en esta familia, en especial mi hijo Martín Urriola, queremos mucho a 'Pelenchín'. Aquí no le hace falta nada. Le tenemos su comida al día, su batido de zanahoria hervida, con leche, vainilla y canela; además de su chicha de sandía que tanto le gusta. Estamos felices de que viva con nosotros, porque al igual que él, yo también soy de Colón”, dijo.
Mientras Margelis hablaba lo hacía con una felicidad especial. Era evidente que cada una de sus palabras le salían del corazón. “Mi primo conoció a ‘Pelenchín’ cuando entrenaba en el gimnasio del árbitro Richard Steele. Cuando lo vio, inmediatamente me llamó. Yo le dije a ‘Pelenchín’ que yo también era de Colón y así fue que nos conocimos”.
Un olor agradable que nacía de la cocina interrumpió la entrevista. Fue ese momento el que aprovechó “Pelenchín” para hacer una promesa.
“Sé que Dios fue el que me regaló esta oportunidad para salir campeón. Lo haré por mis hijos y mi esposa. Además, por Margelis, Martín Urriola, Martín González y Jackeline Pitty. Por todos ellos me coronaré campeón”, prometió.