La posibilidad de que la mayor plataforma petrolera marítima del mundo se hunda tras las explosiones que habrían dejado 10 muertos mermó ayer, pero su base se inclinaba peligrosamente, dijeron técnicos de la empresa brasileña Petrobrás.
Funcionarios de Petrobrás, propietaria de la plataforma P-36, ubicada 125 kilómetros mar adentro frente al estado de Rio de Janeiro, dijeron que la enorme estructura posiblemente no se hundiría, luego que tres explosiones ocurridas el jueves de madrugada la dejaron con una inclinación de 30 grados.
"La plataforma está estable por ahora, pero si no la controlamos continuará hundiéndose", dijo un portavoz de Petrobrás.
Pero un ex técnico de la empresa advirtió de la posibilidad de una ruptura de los tubos de la planta, que provocaría un derrame masivo de hidrocarburos, que ambientalistas temen traerá graves daños a los manglares costeros.
Petrobrás admitió que existen pocas posibilidades de encontrar con vida a nueve trabajadores desaparecidos tras el desastre. Un hombre fue encontrado muerto y otro está hospitalizado con heridas graves.
La plataforma, con la altura de un edificio de 40 pisos, tiene 1,5 millones de litros de petróleo crudo en sus ductos, además de 1,2 millones de litros de combustible diesel en sus tanques para mantener operativa la planta.