Más de 21.000 personas han sido evacuadas desde que el lunes el "Popo" hiciera su primera erupción desde 1994.
La erupción había sido definida como leve por los expertos, debido a que la lava no amenaza con rebasar los límites del cráter. Sin embargo, la posibilidad de que el calor generado por el "Popo" derrita los hielos de su ladera occidental obligó a extender la zona de emergencia a un radio de 20 kilómetros.
El secretario de gobernación Santiago Creel confirmó que la situación es de "alerta máxima, pues debemos estar preparados para cualquier contingencia relacionada con el glaciar".
Tras la intensa actividad del martes el gobierno resolvió mantener la prohibición de no permitir el acceso hasta menos de 13 km del cráter y prosiguió el desalojo de pueblos cercanos porque pueden recibir flujos de material volcánico a altas temperaturas y velocidades (hasta 400 km/h).
Las emisiones en la noche del martes fueron de fragmentos de hasta un metro cúbico que al estrellarse contra el suelo ruedan y "a veces pareciera que está chorreando lava", explicó el vulcanólogo del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) Carlos Valdez. VUELOS SUSPENDIDOS
United Airlines anunció la suspensión de los vuelos a la capital como medida de seguridad, a pesar de la que nube de humo no se hace visible en el Distrito Federal.
El director del aeropuerto internacional de Ciudad de