La actividad dentro de los campos de entrenamiento de primavera comienza a incrementarse y de la misma manera se da la atención que generan los peloteros latinos tanto en los del área de Florida como en los de Arizona.
Si en las jornadas anteriores fue el toletero dominicano Sammy Sosa el que acaparó la atención en su presentación con los Cachorros de Chicago, ahora el turno le tocó al joven lanzador venezolano Carlos Zambrano, quien a sus 22 años tiene por delante un futuro brillante si las lesiones lo respetan.
Pero Zambrano no sólo ha llegado al campo para continuar con su desarrollo estelar en una rotación de auténticas estrellas sino que además lo ha hecho con un físico espectacular al perder más de siete kilogramos de peso.
Zambrano ha despejado de inmediato las dudas sobre su estado físico y dijo que no tiene nada que ver con el asunto del consumo de esteroides sino que se trata de una dieta alimenticia seria durante todo el descanso invernal y a los trabajos de un entrenador personal.
Pero si alguien impresionó de verdad en su llegada al campo de entrenamiento fue el toletero dominicano Vladimir Guerrero, el nuevo fichaje de los Angelinos de Anaheim, que firmó por cinco años y 70 millones de dólares.
Guerrero no perdió tiempo y, desde sus primeros turnos al bate, colocó la pelota sobre la cerca del jardín izquierdo, el entrenador de pitcheo de los Angelinos, Ron Roenicke, tuvo que salir en defensa de sus discípulos para decir que sólo fue en los primeros entrenamientos.
También hubo protagonismo latino entre los nuevos compañeros como son su compatriota Bartolo Colón, el lanzador estelar que llegó con consejos del Pedro Martínez de como tiene que intimidar a los bateadores con su recta de más de 140 kilómetros por hora.
Otro dominicano José Guillén y el lanzador venezolano Kelvim Escobar también han incrementado con su presencia el protagonismo de los latinos en los nuevos Angelinos, que el segundo idioma que más se habla es el español.
La otra imagen única que se ha dado en los campos de entrenamiento es ver de nuevo en acción al veterano toletero boricua Edgar Martínez, que sigue en pie de guerra con los Marineros de Seattle.
Martínez, de 41 años, acudió de nuevo al campo con los Marineros para comenzar su temporada número 18 en las Grandes Ligas y todas con el mismo equipo.
Mientras el panameño Carlos Lee llegó al campo de entrenamiento de los Medias Blancas de Chicago para conseguir la consagración definitiva como un toletero estrella dentro de las Grandes Ligas.
Lee declaró a EFE que su objetivo no es otro que consolidarse como pelotero que puede competir con los mejores del béisbol profesional.
El año pasado, el jardinero panameño fue con 113 carreras remolcadas el líder de los Medias Blancas, su mejor marca como profesional.
Su producción le permitió ponerse a la altura de sus compañeros Frank Thomas, dos veces ganador del premio de Jugador Más Valioso (MVP) y el venezolano Magglio Ordóñez, cuatro veces seleccionado para el Partido de las Estrellas.
La cruz de los campos de entrenamiento es el boricua Alex Cora, que no sabe todavía cuanto tiempo más tendrá que estar fuera de actividad para recuperarse de la fractura del antebrazo derecho que se produjo en la liga de invierno de Puerto Rico.
Peloteros latinos acaparan la atención en los entrenamientos
El jardinero panameño Carlos Lee está en este grupo de jugadores.