Al entrenador del Barcelona, Pep Guardiola, no le gustaría jugar la final de la Copa del Rey en el Santiago Bernabéu, pues considera que en su propio estadio "el Real Madrid sería mucho más favorito y mucho más fuerte" que su equipo.
Guardiola entiende que las finales "deben jugarse en estadios neutrales" y que, en este caso, ni el Bernabéu ni el Camp Nou lo son, aunque no quiso pronunciarse sobre las distintas alternativas que baraja la federación, como la Romareda (Zaragoza) o Mestalla (Valencia).