Anthony Vargas es el pequeñín que la mayoría ánima, porque , con solo 6 años, su amor por las motos sorprendente.
Sobre su caballo de hierro de color azul, el 119 es quien domina la categoría 50 cc Piwi.
Por ejemplo ayer, en El Trapichito, en la última válida del campeonato nacional, Vargas salió a correr con un golpe en el rostro, el cual fue vendado para que no el casco fuese más cómodo en la carrera.
Su madre, Ivis Díaz, y su padre, Patricio Vargas, entre mezclan su miedo, con la adrenalina que les provoca verlo correr. "Si no los traemos a las competencias, no dejará de llorar", asegura su madre Ivis.
Desde los 2 años y medio sus padres han visto cómo Anthony cada día ama más la velocidad.
En definitiva, muchos padres orgullosos sueñan con ver a sus hijos como ídolos del motocross.