El Levante infligió la segunda derrota de la temporada al Real Madrid, eso sí totalmente inofensiva, ya que los de José Mourinho ya habían dejado zanjado su pase a los cuartos de final de la Copa del Rey en el partido de ida merced a un 8-0 definitorio.
El Real Madrid, que sólo había perdido esta campaña en el Camp Nou ante el Barcelona, cayó por 2-0 ante un Levante que le puso más casta y que no desaprovechó el pésimo partido de los madrilistas para regalar a su afición un triunfo que le permitió resarcirse anímicamente de la goleada de la ida.
El partido fue soporífero, sobre todo en la primera mitad. Un Real Madrid indolente llevó el peso del partido pero con nula verticalidad en sus acciones, ya que no disparó ni una sola vez entre los tres palos.
El Levante, agazapado en su campo, buscaba sorprender al contragolpe y a los 11 minutos Xisco Muñoz dispuso de la única acción clara de gol de la primera parte, pero su disparo fue bien atajado por el meta madrilista Adán. Ahí se acabó el balance ofensivo de ambos equipos.
Ni unos ni otros eran capaces de destilar un mínimo de buen fútbol.
En el segundo acto, alguna acción individual de Canales dio algo de brillantez a un partido que despertó de su letargo cuando Gago cometió penalti por manos y el Levante consiguió adelantarse en el marcador. El meta Adán desbarató una clara ocasión de Stuani, pero nada pudo hacer un minuto después para impedir que Sergio transformara de forma un tiro libre para poner el 2-0.