El presidente Alberto Fujimori intentaba ayer superar la crisis desatada en Perú por el regreso de Vladimiro Montesinos, un ex asesor presidencial acusado de corrupción y violaciones a los derechos humanos.
Fujimori, cuya capacidad de mando ha sido puesta en tela de juicio, declaró que tiene "el control de las fuerzas armadas", abriendo un interrogante sobre si realmente gobierna o está sujeto al designio de los militares, a través de Montesinos.
El presidente viajó ayer sorpresivamente al interior del país acompañado de varios ministros y sin los periodistas que usualmente lo acompañan.
Analistas dijeron que la llegada a Lima del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria pueda ayudar pero no existen demasiadas esperanzas.
Según el canciller Fernando de Trazegnies, el gobierno espera que la visita de Gaviria "ayude al consenso" y se eviten eventuales enfrentamientos.
Ayer, aisladas y pequeñas protestas frente al palacio gubernamental fueron disueltas con golpes por la policía contra manifestantes que repudiaban a Fujimori y Montesinos.
El regreso de Montesinos ocurrió cuando el gobierno intenta asegurar una amnistía para militares acusados de violar los derechos humanos y de estar involucrados con el narcotráfico.
Montesinos, ex capitán expulsado del ejército por vender información de Estado, es acusado de haber dirigido durante 10 años escuadrones de la muerte, torturas, espionaje telefónico y hostigamiento desde los servicios secretos de Perú.
Además, se lo ha vinculado con el narcotráfico.
El primer vicepresidente, Francisco Tudela, renunció el lunes a su cargo por estar en desacuerdo con el intento oficial de condicionar las elecciones al perdón para los militares, por sospechas de que también podría beneficiar a Montesinos.
Para el presidente del Colegio de Abogados, Martín Belaúnde, Fujimori ha dejado de ser el presidente de Perú y es un "rehén de las fuerzas armadas" por el vasto poder que ostenta Montesinos en la cúpula militar.
"Estamos en un golpe de Estado amelcochado (disfrazado)", afirmó tras poner en duda incluso que las elecciones anticipadas para el 2001 puedan realizarse en abril ante la gravedad de la crisis.
Perú fue sacudido en septiembre por la difusión de una videocinta que mostró a Montesinos en presunto soborno a un legislador para afiliarlo al oficialismo, lo que obligó a Fujimori a replegarse tras una década en el poder.
Fujimori, de 62 años, llamó a elecciones anticipadas y recortó su mandato de cinco años a uno, hasta julio de 2001.