La selección de Perú llegó ayer a Chile para jugar mañana la ciudad de Viña del Mar, el primero de dos amistosos equipos, que disputarán en ellos la Copa del Pacífico.
La plantilla peruana, a cargo del técnico Franco Navarro, se trasladó de inmediato hacia la ciudad que acogerá el partido, a 125 kilómetros al oeste de Santiago .
Tanto el técnico como algunos jugadores llamaron a la tranquilidad y restaron trascendencia a unas declaraciones del delantero Paolo Guerrero, que dijo a un diario limeño que "con Chile no hay amistosos" y calificó los próximos encuentros de "una guerra".
Aunque coincidió en que los partidos con Chile son "especiales", el delantero Claudio Pizarro subrayó que se trata de encuentros preparatorios, que se enmarcan en los procesos que desarrollan ambos equipos.