La firma del pacto de paz entre Perú y Ecuador ya empieza a rendir frutos en el campo económico, dado que ambos gobiernos han anunciado su decisión de reducir sus compras de armas.
Ambas naciones andinas están abocadas a consolidar esa paz, concretada el 26 de octubre, que se espera abrirá nuevas posibilidades de desarrollo económico, integración, cooperación, e inversión social, han afirmado sus gobernantes.
El presidente peruano Alberto Fujimori y su colega ecuatoriano Jamil Mahuad destacaron el lunes, con motivo del protocolo sobre cuatro hitos del sector Lagartococha Güepí en el extremo norte de Perú, que las energías y recursos orientados antes a la defensa ahora redundarán en beneficio de los habitantes de sus respectivos países.
Ambos mandatarios han afirmado que no gastarán "nada", "cero" en armas.
"En lugar de hacer una paz armada que nos hubiera costado a los peruanos 1.500 millones de dólares, ese costo se va a reducir a cero", dijo Fujimori en Lima.
A su vez, Mahuad afirmó el jueves en rueda de prensa en Quito que su gobierno ha tomado "la decisión de no comprar nada de armamento".
Las relaciones entre Perú y Ecuador estuvieron marcadas por una constante tensión bélica a raíz de un diferendo limítrofe vigente durante más de 50 años que originó tres conflictos armados, en 1941, 1981 y 1995.
Las dos naciones se vieron envueltas en una carrera armamentista que movía a ambas a adquirir cada vez más armamentos. La compra de aviones MiG-29 por parte de Perú fue una de las más prominentes.
"¿Para qué vamos a necesitar más aviones con misiles inteligentes, radares, defensa antiaérea? Ahora ese dinero será para inversión social", manifestó Fujimori.
En Ecuador, que padece un severo déficit fiscal, la eliminación de los gastos bélicos sería un respiro para la agobiada economía.
Mahuad explicó que la reestructuración de los fondos destinados a fuerzas armadas permitirá reducir ese déficit, a lo que también contribuirá la medida de reducir el 60 por ciento del costo del servicio militar obligatorio.
Bajo condiciones favorables, Perú y Ecuador esperan que en abril haya culminado la demarcación total de su frontera y que en julio entren en vigencia todos los acuerdos concertados.
Uno es el tratado de comercio y navegación, por el que Ecuador obtiene una salida al río Amazonas y dos centros comerciales en usufructo en sus orillas, y otro por el cual ambos países promoverán su integración y desarrollo conjunto en beneficio de sus poblaciones fronterizas.
Fujimori y Mahuad coincidieron en que eso implica un impulso al intercambio comercial, lo que representa un futuro auspicioso para los dos países.