Nada. Eso fue lo mostrado por Real Madrid en la noche británica de ayer. Por eso, Liverpool a media máquina le bastó para acribillarlo y dejarlo tendido en el terreno del Anfield, luego de ganarle por 4 a 0.
Crónica.
Desde el arranque se prevía que la noche iba a ser larga y funesta para el cuadro "Real".
Los "horrores" defensivos mostrados por Fabio Cannavaro y el brasileño Pepe vislumbraban que la última zona madridista se iba a hacer aguas por todos lados... Y así fue.
Ya a los 16, sucesivos errores le permitieron a Fernando Torres poner la primera estocada "roja". Era el principio del fin para Juande Ramos y sus muchachos.
Todo le salía mal al conjunto español, ni los referís lo ayudaban: mano en el área de Heinze, que no fue, y el belga, De Bleeckere, cobró penal. Gerrard desde los doce pasos puso el 2 a 0.
En la segunda parte, los lamentos seguían siendo la tónica del Madrid, puesto que, ni bien reinició el partido, Gerrard nuevamente mandó la pelota a guardar: era el tercero.
Los "colorados" pegaban, y los "blancos" no tenían respuesta.
Raúl tuvo un par de ocasiones, lo mismo que Robben, pero Reina y la mala suerte se encargaron de restarle al elenco de Juande y dejarlo en cero.
Además, sobre el final, y ya sin Gerrard ni Torres dentro del campo de juego, vino el gran gillotinazo: Dessoe, quien había ingresado 5 minutos antes, recibió solo (una costumbre mala del Real, la de no marcar dentro del área grande), y con un soberano remate se mofó de todos los fanáticos blancos cuando puso el 4 a 0.
Consecuencias.
La catástrofe ocurrida en Inglaterra tuvo consecuencias inmediatas.
Las portadas digitales de los medios españoles no se aguantaron las ganas y, al instante, lanzaron sus críticas.
El diario As tituló: Madrid, esto es Anfield. Y entre sus líneas se podía leer de manera contundente: "Liverpool humilla al Real, que recibió una lección en la primera visita de su historia al mítico Anfield".
En tanto, el matutino Sport sentenció: "Goleados, chorreados y eliminados".