El liniero ofensivo de los Raiders de Oakland, Lincoln Kennedy, prácticamente perdió la compostura cuando fue abordado el terrible tema de la seguidilla de cuatro derrotas en fila que sufrió el equipo durante la temporada.
Fue un mes de tristeza marcado por largos entrenamientos y decisiones que tomar, cuatro semanas seguidas de fracaso, cuando un partido se convierte en trabajo y las dudas propias comienzan a ser tan familiares como las hombreras.
Oakland ha sabido soportarla esta temporada, al igual que los Titans de Tennesse. Ambos cuadros se enfrentarán hoy en el partido por el campeonato de la Conferencia Americana, que será una declaración sobre la resistencia de los equipos y la naturaleza inmisericorde de una liga pensada en la igualdad.
Kennedy señaló: Otros equipos hubieran quedado sepultados, pero nosotros tenemos mucho más respeto por nuestro deporte. Sabíamos que llegaría (la racha de derrotas) durante alguna parte de nuestra temporada y que nos íbamos a recuperar de ello. Simplemente volvimos al trabajo para seguir avanzando"".
Al igual que en cualquier baja de juego de esa magnitud, casi cualquier cosa podía salir mal durante la seguidilla de cuatro derrotas de Oakland. El tropiezo por 28-13 ante San Luis se debió a un exceso de confianza tras un comienzo de cuatro victorias en fila (4-0) y la posibilidad de enfrentar al novato Mark Bulger, que tuvo su primer partido. San Diego 27, Oakland 21 en tiempo de prórroga: Dos costosos errores dentro de la yarda 20 de los Chargers.
Un gol de campo bloqueado y un balón perdido de Jerry Rice los hundió 20-10 ante Kansas City, y el colofón vino después, cuando la defensiva permitió que los 49ers tuvieran el balón durante 15 minutos consecutivos (siete en tiempo regular y ocho en tiempo extra) en la derrota que sufrieron por 23-20.