Mike Piazza, el catcher con mejor bateo en la historia del béisbol de las Grandes Ligas, fue elegido como nuevo miembro del Salón de la Fama, sobreponiéndose a las sospechas sobre el consumo de esteroides, en el cuarto año en que figuraba como candidato.
Piazza fue favorecido por 365 de 440 votantes, el 83%. Superó holgadamente el mínimo requerido de 75% para su exaltación.
El otro elegido por la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica (BBWA) fue Ken Griffey Jr.
Toletero prodigioso en los dos extremos del país, Piazza sonó buena parte de sus 427 jonrones por los Dodgers de Los Ángeles y los Mets de Nueva York, durante una productiva carrera de 16 años que estuvo cerca de no comenzar siquiera.
Se le reclutó en la 62.ª ronda del draft, y eso solo como un favor a un amigo cercano de su padre. Ese allegado era nada menos que Tom Lasorda, el manager de los Dodgers, quien es ya integrante del Salón de la Fama.