Un juez chileno ordenó el arresto domiciliario y procesamiento del ex dictador Augusto Pinochet por los cargos de autor de homicidio y secuestro calificado, según un fallo divulgado ayer.
Conocido oficialmente el dictamen, los abogados querellantes reaccionaron con alegría, mientras la defensa delineaba sus próximos pasos que apuntarían a apelar a un tribunal superior.
El juez Juan Guzmán, quien tiene a su cargo más de 200 querellas contra Pinochet, tomó la decisión luego de un interrogatorio el martes de la semana pasada en el que Pinochet negó su relación con los crímenes cometidos durante su régimen.
DETALLES DEL FALLO
"Se somete a proceso a Augusto José Ramón Pinochet Ugarte en su calidad de autor de los delitos de secuestro y homicidio calificado", dijo el fallo de Guzmán, que ordena tomar las huellas dactilares y fotografiar al ex gobernante en su calidad de reo.
"Dispóngase la prisión preventiva del procesado en su propio domicilio (...) con la debida custodia del oficial de Ejército que corresponda", agregó la resolución de Guzmán.
Las acusaciones por las cuales se le procesa corresponden a 57 homicidios y 18 secuestros perpetrados por la llamada "Caravana de la muerte", una comitiva militar que recorrió el país exterminando opositores a la dictadura un mes después del golpe de Estado de septiembre de 1973.
LOS PASOS A SEGUIR DE LA DEFENSA
"Vamos a utilizar todas las herramientas que nos brinda la ley para enfrentar un tema político, que afecta injustamente al general Pinochet", dijo el coordinador de la defensa de Pinochet, Guillermo Garín, a Reuters antes de que el fallo fuera oficial.
"En las próximas 24 horas vamos a resolver lo que haremos", dijo a la prensa el abogado Pablo Rodríguez Grez, tras conocer las resoluciones.
Rodríguez admitió que la defensa de Pinochet considera presentar una apelación, ante la Corte de Apelaciones de Santiago, o un recurso de amparo (hábeas corpus), que debería llegar a la Corte Suprema, para revocar la inculpación.
De optar por el camino de la Corte de Apelaciones, que puede acoger o rechazar la petición en un plazo no determinado, el caso Pinochet quedaría en manos de la Sala de Verano de ese tribunal, debido a que el próximo jueves se inicia en Chile el feriado judicial de febrero.
Si la defensa opta en cambio por la Corte Suprema, que debería pronunciarse sobre el amparo en un plazo de 48 horas, el caso llegará a una Sala de Verano que integran los jueces Mario Garrido Montt, Marcos Libedinsky, Enrique Cury, José Luis Pérez y Orlando Alvarez.Sólo Alvarez votó contra el desafuero de Pinochet en el máximo tribunal del país, el pasado 8 de agosto.
REACCIONES
España aplaudió ayer el arresto y procesamiento en Chile del ex dictador Augusto Pinochet, que el año pasado fue liberado por "razones de salud" por la justicia británica evitando la extradición pedida por España para procesarlo por "delitos de lesa humanidad".
Los aplausos surgieron de izquierda y derecha.
Baltasar Garzón "recibió con satisfacción y con una plena confianza en la justicia chilena y reconociendo que las medidas adoptadas por Guzmán son consecuencia lógica de la gravedad de los hechos imputados a Pinochet", dijo ayer en Madrid, una fuente cercana al magistrado español tras enterarse del fallo.
Garzón logró mantener a Pinochet bajo arresto en Londres durante 16 meses, hasta marzo del 2000, cuando el ministro del Interior británico, Jack Straw, lo dejó partir a Chile por razones humanitarias.
CELEBRACION EN EL CONTINENTE
Mientras en Guatemala, la decisión de Guzmán sienta un precedente para que en su país también se juzgue a los violadores de los derechos humanos, según Mario Polanco, del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), que aglutina a familiares de 45,000 desaparecidos políticos durante el pasado conflicto armado en Guatemala, al expresar su satisfacción por la decisión tomada por la justicia de Chile.
Desde México a Argentina, organismos y defensores de derechos humanos elogiaron ayer a viva voz la decisión a la vez que mostraron su deseo de que esos aires de justicia lleguen a sus países.
Pero, salvo Venezuela, los gobiernos latinoamericanos optaron por la cautela.
Para el canciller venezolano, José Vicente Rangel, la orden t es "un acto de justicia trascendental, muy importante para la región, donde se impone reivindicar el estado de derecho y acabar definitivamente con las prácticas que atenten contra los derechos humanos".
FUNDACION PINOCHET: "LAMENTABLE RESOLUCION"
Sin embargo, para el directorde la Fundación Augusto Pinochet la decisión de procesar es "lamentable, porque se busca castigar en una persona, a una sociedad que en un momento decidió y apoyó el "pronunciamiento militar de 1973" de las Fuerzas Armadas y no sólo del ex general.
"El general Pinochet no buscó el pronunciamiento castrense, fueron los chilenos los que le obligaron a la acción contra el régimen marxista de Salvador Allende; por eso hablamos de un pronunciamiento", precisó Cortés Villa.