El ex dictador de Chile Augusto Pinochet deberá enfrentar a un equipo de psiquiatras y sicólogos que, si determinan que está demente, lo salvarían de un juicio por secuestro de opositores.
El juez Juan Guzmán ordenó que los exámenes los realice el estatal Servicio Médico Legal en un plazo máximo de 30 días.
La disposición del juez en la víspera acogió parcialmente la demanda de la defensa de Pinochet, que solicitó exámenes mentales y físicos para apoyar el alegato de que su cliente no está en condiciones de salud de enfrentar un juicio.
Tampoco quedaron muy conformes, porque al ordenar exámenes mentales "y los que para su complemento determine el Servicio Médico Legal", Guzmán postergó al menos en un mes el interrogatorio, previsto inicialmente para el 9 de octubre.