El general Augusto Pinochet obtuvo ayer su primer triunfo en la Corte de Apelaciones, que ordenó paralizar la notificación y detención domiciliaria ordenada por un juez que intenta procesarlo por el secuestro y asesinato de 75 prisioneros políticos, en 1973.
La quinta sala de la corte falló por tres votos a cero en favor del recurso de no innovar presentado en la víspera por los abogados de Pinochet.
El primer triunfo de Pinochet en mucho tiempo en las cortes de justicia significa que no será informado del juicio en su contra, tampoco deberá guardar arresto domiciliario ni tendrá que fotografiarse y entregar sus huellas dactilares a la policía de investigaciones.
El abogado defensor Ambrosio Rodríguez dijo que la resolución favorable por unanimidad a su cliente fue dictada por ministros "de conocida experiencia en la materia...(y) deja a la defensa del general en posición de alegar hoy con toda tranquilidad el recurso de amparo".
La misma sala de los tribunales escuchará hoy los alegatos de los defensores y de los nueve acusadores del ex dictador para decidir luego si anula o mantiene vigente la orden de procesamiento dictada por Guzmán el viernes.
Los jueces podrían resolver hoy mismo por tratarse de una acción de amparo.
Pinochet, entretanto, continúa en su residencia campestre cercana al mar de Los Boldos, donde ayer era visitado por senadores y diputados de la oposición derechista, para expresarle su solidaridad.
Guzmán, que investiga cerca de 200 querellas criminales contra el general, dijo que ordenó el procesamiento de acuerdo con las respuestas de Pinochet a un exhorto que le envió a Londres el año pasado, donde permaneció con arresto domiciliario durante 503 días.
De sus respuestas "fluyen en su contra presunciones suficientes que hacen al tribunal estimar que le cupo una participación en grado de autor en los delitos de secuestro y homicidios calificados...", dijo el magistrado.
Guzmán encausó a Pinochet porque un grupo de militares que actuó bajo el mando de un general designado por él ejecutó e hizo desaparecer a prisioneros políticos en ciudades del norte del país, en 1973.
El magistrado, que enfrenta variadas acusaciones de la defensa de Pinochet para sacarlo del caso, ahora será denunciado a la Corte Suprema "por una serie de irregularidades dentro del proceso", anticipó Rodríguez.
LAGOS ENFRENTARA TENSIONES MILITARES
El presidente Ricardo Lagos regresó ayer a Chile donde enfrentará una creciente tensión militar y política desatada por el procesamiento por secuestro y asesinato que pesa sobre Pinochet.
Lagos asistió a la asunción del mando del presidente mexicano Vicente Fox cuando fue informado el viernes de la resolución del juez Juan Guzmán de abrir juicio y detener en su domicilio a Pinochet, quien todavía no sabe nada de la medida.
La sorpresiva orden judicial irritó especialmente al ejército, cuyo alto mando se reunió de emergencia hasta la madrugada del sábado.
Los abogados del ex dictador multiplican las gestiones para evitar que Pinochet sea notificado de su procesamiento, detenido en su domicilio de Santiago y fichado por la policía civil.
La derecha política, por su parte, presiona para lograr una solución política a los problemas judiciales del senador vitalicio.
Alberto Cardemil, presidente del opositor Partido Renovación Nacional, dijo que "es necesario que el gobierno asuma el liderazgo y busque las soluciones políticas necesarias".