El ex dictador Augusto Pinochet afirmó en una carta divulgada ayer que en su corazón no hay odio ni rencor hacia quienes lo acusan de los crímenes que lo mantienen desde hace casi un año arrestado en Londres.
La misiva fue conocida en Chile en momentos en que el gobierno de España rechazó el pedido chileno de que un arbitraje internacional decida quien tiene jurisdicción en el caso de derechos humanos contra Pinochet.
"En mi alma no existen odios ni rencores", dijo Pinochet en la carta dirigida al presidente del Senado chileno, Andrés Zaldívar, fechada el 11 de septiembre desde Gran Bretaña.
"A dicho esfuerzo estoy dispuesto a sumarme, aunque mis capacidades se vean limitadas por las circunstancias en que me encuentro", añadió el ahora senador vitalicio de 83 años, quien afirmó estar "cercano al límite de mis fuerzas".
"Lamento todas las situaciones de beligerancia y hechos de violencia que causaron el dolor de los chilenos", dijo Pinochet, detenido a pedido del juez español Baltasar Garzón, quien pretende extraditarlo y juzgarlo por los crímenes cometidos durante su dictadura.
Al comparecer ante una audiencia parlamentaria en Madrid, el ministro de Asuntos Exteriores, Abel Matutes, dijo que España dejará el proceso de extradición de Pinochet siga su curso en la justicia de Gran Bretaña. "No hay ninguna sorpresa en esta respuesta", reconoció el ministro chileno de la Presidencia, José Miguel Insulza, ante el fracaso de la propuesta de su país.
"Parece que en España se ha hecho frecuente o práctica común firmar cosas que no se cumplen", agregó Insulza, sobre la posibilidad de un arbitraje en el marco de una convención internacional contra la tortura.
El anuncio español se produjo dos semanas antes de la histórica audiencia del 27 de septiembre en Londres sobre la posible extradición de Pinochet y sólo horas después de que el general retirado fuera sometido a un escaneo cerebral.
Fuentes cercanas al general retirado advirtieron el martes en Londres que su salud está deteriorando y que ha sufrido de mareos.
"Pinochet está ahora tranquilo después del examen, pero su salud es muy preocupante después de los recientes episodios de mareo", aseguró la fuente.
La carta de Pinochet causó revuelo entre los políticos chilenos, quienes estimaron que podría apoyar a una mesa de diálogo impulsada por el gobierno para conocer el paradero de los cerca de 1.200 desaparecidos durante la dictadura.
"Vería que él estuviera motivando, y espero que esa sea la interpretación, a la gente que pueda tener información sobre los hechos acaecidos durante el régimen militar puedan darlo a conocer", dijo el senador Zaldívar. Pero familiares de las víctimas reaccionaron con frustración frente a la misiva de Pinochet.
"Creo que lo único que busca Pinochet es mejorar su imagen, como si fuera un lobo disfrazado con piel de oveja", dijo Viviana Díaz, presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.