Con bastante menos talento en la cancha, pero con un equipo más sólido y firme, y aprovechando el gran poderío de sus goleadores, el veterano Pippo Inzaghi y el joven brasileño Pato, Milan consigue entregar una imagen menos brillante, pero seguramente mucho más eficiente.
Así, consiguió el segundo éxito consecutivo y otra vez por goleada, un 5 a 1 producto de la abertura anotada por Andrea Pirlo de penal y los dobletes de Filippo Inzaghi, quien así alcanzó los 300 goles como profesional, y de Pato.
Con este resultado, Milan se afirma en la tercera plaza, con 54 unidades y 6 de ventaja sobre el más cercano perseguidor.