El segunda base novato Neil Walker se encargó de dirigir el ataque remolcando tres carreras para los Piratas de Pittsburgh, que derrotaron 4-3 a los Cardenales de San Luis.
Con su triunfo, los Piratas evitaron que el abridor Adam Wainwright se convirtiera en el primer lanzador de las Grandes Ligas en sumar 18 triunfos.