"Yo creo que fue justa la sanción porque nosotros cometimos un error, pero yo quiero que me den una oportunidad para seguir jugando de nuevo en el torneo de la ANAPROF, porque eso me está afectando mucho a mí y me puedo desmoralizar y puede ser mi caída, por eso quisiera seguir jugando", acotó Garcés.
Explicó, que su ausencia en las prácticas del San Francisco, se debe a que está muy decaído por la medida disciplinaria impuesta por la Comisión Normalizadora, "pero yo quisiera que me permitieran volver al equipo para que podamos pasar a la ronda clasificatoria final".
Dijo que conversó con el técnico Leopoldo Lee y ya firmó la carta de apelación que será presentada a la Federación Panameña de Fútbol, para que determine si puede volver a jugar.
Al opinar sobre el partido del San Francisco ante el Atlético Nacional, dijo que sintió muchas ganas de estar en el terreno porque él está seguro que los muchachos lo necesitan a él porque así se lo han manifestado.
Sobre la falta de humildad que tanto se ha comentado que sufrieron varios jugadores de la Sub-20, entre ellos el propio Garcés, dijo que de eso no hay nada "no pasó nada de eso de crecimiento, sino que sinceramente fue una falla que tuvimos allí".
Agregó, que en su caso particular, lo que pasó fue que a sus compañeros los fueron a visitar todas sus madres y él no tuvo ninguna visita, "pero de todos modos ya medite y se que fue un error y no lo vuelvo a hacer más".
Según Garcés, el comportamiento que tuvo durante su participación en el torneo de la Sub-20, no le ha gustado para nada a su primo Mariano Rivera, con quien todavía no ha conversado, pero sabe que está disgustado.