La sorpresa se completó en la Conferencia Este con los Pistons de Detroit como nuevos campeones después de eliminar 4-2 a los Pacers de Indiana, los grandes favoritos, y ahora su objetivo será el duelo por el título de la NBA que disputarán a partir de éste domingo contra Los Angeles Lakers.
Después de 14 años, los Pistons vuelven a disputar la Final de la NBA, gracias a la gran defensa que realizan y al surgir de su nuevo líder en el ataque, el escolta Richard Hamilton, que ha comenzado a demostrar los efectos positivos de la llegada al equipo del entrenador Larry Brown.
Con estos tres elementos, los nuevos Pistons se han ganado también el reconocimiento de ser el equipo más difícil de superar en la NBA por su gran defensa y dureza en los marcajes.
Todo lo que hacen en el campo les ha merecido el reconocimiento de ser la versión moderna de los "Bad Boys", que con ex figuras como Isiah Thomas; Joe Dumars, nuevo presidente del equipo; Bill Laimbeer; Dennis Rodman; Vinnie Johnson y John Salley, consiguieron dos títulos consecutivos de liga (1989 y 1990) bajo la dirección del veterano ex entrenador Chuck Daly.
Los nuevos Pistons, que dirige el "trotamundos" Brown, saben como hacer las cosas en el campo para conseguir la victoria y la muestra la dieron ante los Pacers, el equipo con la mejor marca durante la temporada regular, que se vio superado en los momentos decisivos por un rival que logró sólo 75,2 puntos de promedio en la serie y el 37,3 por ciento en los tiros de campo.
Los artífices del triunfo de los Pistons no son estrellas, pero si jugadores como Hamilton, cada día más efectivo en el ataque, como lo eran Thomas, Dumars y Johnson; Chauncey Billups, el director del juego; Ben Wallace, una muralla bajo los aros; Rasheed Wallace, el nuevo Laimbeer del equipo y el alero Tayshaun Price, el trabajador incansable al estilo Salley.
El reserva Corliss Williamson sabe hacer su trabajo, lo mismo que Lindsey Hunter y el turco Mehmet Okur, que son los tres jugadores con los que Brown da descanso a los jugadores titulares.
"La realidad es que muy pocos pensaban que podíamos estar en las Finales, inclusive yo mismo después de conseguir un 32 por ciento en los tiros de campo en el sexto partido, que ganamos por 69-65, me costaba creerlo, pero hicimos otras cosas muy interesantes en el campo", subrayó Brown.
El nuevo entrenador de los Pistons, que dejó el año pasado a los Sixers con su estrella Allen Iverson para completar la reconstrucción del equipo de Detroit, que inició Rick Carlisle, el técnico de los Pacers, es consciente que en el duelo contra los Lakers no son para nada los favoritos, pero también está convencido que pueden dar la gran sorpresa.
"De momento, durante la temporada regular empatamos la serie de dos partidos entre ambos y sin que entonces tuviésemos con nosotros al fuerte defensa como es Rassheed Wallace", explicó Brown. "
Los Lakers ganaron en el Staples Center 94-89 y los Pistons en el Palace de Auburn Hills 106-96 el pasado mes de noviembre cuando jugaron ambos partidos en un periodo de sólo cuatro días.
Pistons están listos para Lakers
Después de 14 años, los Pistons vuelven a disputar la Final de la NBA, gracias al ataque de su escolta Richard Hamilton.