El base Chauncey Billups surgió como la gran figura que anotó 40 puntos para que los Pistons de Detroit venciesen 103-88 a los Magic de Orlando y forzasen el séptimo y decisivo partido de la serie que disputan para el pase a semifinales de la Conferencia Este.
Billups encestó 18 puntos en el decisivo primer cuarto para abrirles las puertas del triunfo que los dejó con la serie empatada a 3-3, lejos de la eliminación que tuvieron cuando estaban 1-3 y vengada la humillación de haber perdido su condición de mejor equipo defensivo de la NBA.
El base de los Pistons encestó 7 de 14 triples, incluidos los cinco que intentó en el primer cuarto, mientras que Richard Hamilton lo apoyó con 22 puntos, el alero Ben Wallace surgió con 20, 17 rebotes y cinco tapones para su cuarto doble dígitos de la serie.
La victoria permitió a los Pistons romper una racha de 12 derrotas consecutivas fuera de su campo en la fase final y se colocaron a un solo triunfo de ser el séptimo equipo en la historia de la NBA que superó una eliminatoria después de haber tenido una desventaja de 1-3.
Los Pistons también evitaron de momento ser humillados con la eliminación por el octavo cabeza de serie cuando ellos tienen la mejor marca de la Conferencia Este.
“Teníamos que surgir con nuestro mejor baloncesto en el momento decisivo y lo hicimos de manera brillante”, declaró Rick Carlisle, entrenador de los Pistons. “El equipo se identificó en la realidad que sólo nos valía el triunfo y jugamos con cabeza y corazón”.
Algo que sólo ha sucedido dos veces desde que se estableció en 1984 el formato de los 16 equipos para la fase final.
Los SuperSonics de Seattle fueron las primeras víctimas en 1994 y los Heat de Miami los segundos en 1999.
El escolta Tracy McGrady no falló en su aportación individual al conseguir 37 puntos con 11 rebotes para los Magic, pero el resto de sus compañeros no pudo superar el gran partido que realizaron como equipo los Pistons y tendrán que decidir su suerte de nuevo en el Palace de Auburn Hills mañana.