El sudafricano Oscar Pistorius se aseguró ayer un puesto en la historia del atletismo al convertirse, y ganando un puesto en semifinales de 400, en el primer amputado que compite en unos campeonatos del mundo junto a los atletas "normales".
Sus prótesis en forma de cuchillas discurrieron por la calle ocho, sin posibilidad de contacto con los demás contendientes.
Pistorius empezó sin prisas y apretó lo suficiente en la recta final para llegar tercero en 45.39, dentro de los cuatro que pasaban directamente a semifinales.