Según publicó ayer el diario [B]Beeld[/B], Oscar Pistorius fue protagonista de otro incidente con arma de fuego cuando cenaba con un amigo, el boxeador Kevin Lerena. “Fue un asunto inquietante”, aseguró Lerena al diario. “Me llegué a asustar porque la bala dio en el suelo y casi me alcanza en el pie”.
“Por alguna razón, el arma se engatilló en su bolsillo, y se disparó accidentalmente”, añadió el boxeador. “No creo que fuera aposta; aún se está disculpando”.
De acuerdo con Lerena, el revólver pertenecía a un amigo, y Pistorius lo había pedido prestado para poder examinarlo.
El encargado del restaurante acudió al oír una fuerte detonación, aunque ambos deportistas negaron que hubiera ocurrido nada.
Oscar Pistorius era un hombre obsesionado con las armas y la seguridad; vivía en uno de los complejos residenciales más seguros de Sudáfrica y dormía con una pistola bajo la almohada, una metralleta en la ventana y un bate detrás de la puerta, según publicó el diario británico [B]Daily Mail[/B].
La policía detuvo a Pistorius el pasado jueves en su residencia de Pretoria, tras encontrarle junto al cadáver de su novia Reeva Steenkamp, de 30 años, víctima de los disparos que salieron de una pistola registrada a su nombre.
El atleta se enfrenta a la cadena perpetua por cargos de asesinato intencionado, y permanece en un calabozo en espera de la vista judicial para la solicitud de fianza, que se celebrará posiblemente hoy.
Por mera coincidencia, hoy tendrá lugar también el funeral de Reva Steenkamp, en Port Elizabeth, en el sudeste del país, indicó su familia. Será una ceremonia privada a la que no tendrá acceso la prensa.