El principal responsable es el técnico, quien no supo crear una metodología de trabajo para preparar una selección base con jugadores del patio, la cual pudiera tener continuidad con amistosos y una preparación más exhaustiva.
No somos Argentina, tampoco Brasil, para suponer que con la sola presencia de jugadores que destacan en ligas extranjeras podemos superar una fase eliminatoria.
Alvarado es el número dos de la lista. Por haberse acordado tarde del cargo que ostenta y no haberle impuesto antes al técnico que acelerara la preparación.
Nosotros como prensa también tenemos culpa. El haber creado un clima de superioridad y triunfalismo nos hace partícipes del fracaso.
Hay que mirar adelante. Sufrimos un atraso de 16 años, hasta 1992, cuando Costa Rica nos dejó en esta instancia. Viene la Copa UNCAF, la Copa de Oro; la pelota sigue rodando, habrá que recuperar el terreno perdido.