Cuerpo monticular de otro planeta
1.38- fue la imponente efectividad de los brazos de Detroit ante una de las ofensivas más temibles.
La humillante eliminación de los Yanquis de Nueva York ante los Tigres de Detroit ha generado diferentes análisis del porqué el equipo más laureado cayó de esa forma, y el más acertado parece ser este: “El pitcheo felino hizo lo que se le antojó con los bateadores del Bronx”.
Muchos repiten una y otra vez que Alex Rodríguez volvió a ser un fiasco en postemporada, pero en este 2012, él no fue el único.

Ninguno de sus compañeros de equipo produjo en el plato. Los poderosos Yanquis, que establecieron una marca del equipo en cuadrangulares y terminaron en el segundo lugar de Grandes Ligas en materia de carreras anotadas, fueron barridos por los Tigres en la serie de campeonato de la Liga Americana.
A-Rod obtuvo toda la atención al ser enviado a la banca en tres ocasiones durante esta postemporada, pero Nueva York no funcionó en ningún segmento de su alineación --con excepción de Raúl Ibáñez-- durante una serie en la que nunca tuvieron una ventaja en la pizarra.
Rodríguez bateó en la postemporada para promedio de .120 (de 25-3) sin carreras producidas, sin hit en 18 oportunidades y 12 ponches contra lanzadores derechos y de 9-1 contra los Tigres.
Varios de los compañeros de Rodríguez estuvieron peor con el bate que él en la postemporada.
El dominicano Robinson Canó bateó promedio de .075 (de 40-3) sin cuadrangular, Curtis Granderson .100 (de 30-3) con 16 ponches, Nick Swisher .167 (de 30-5) con dos carreras producidas, y Russell Martin .161 (de 31-5) con una carrera impulsada. Eric Chávez no tuvo imparable en 16 oportunidades, con ocho ponches.
Y si los problemas de Nueva York en el plato no fueron suficientes, su astro CC Sabathia tuvo un desempeño horrible cuando su equipo más lo necesitaba, y los Yanquis jugaron pobremente a la defensiva --en especial el confiable primera base Mark Teixeira-- en su último juego del año.
Sabathia permaneció en el montículo solo tres entradas y dos tercios porque los Tigres lo estaban castigando con 11 imparables y seis carreras, cinco de ellas limpias. Ponchó a tres bateadores.