Primero no había dinero para ir a Taiwán y ahora, que esto se resolvió, el país se entera de que el Equipo Juvenil AA no va por decisión de la IBAF.
Por lo visto, ambos hechos tienen en común un manejo administrativo poco efectivo de la dirigencia deportiva.
Esto atenta con las ilusiones de un grupo de jóvenes apasionados por el béisbol, quienes desean es representar a Panamá. Sin embargo los peloteros se aferran a una solución. ¿La habrá?