El Liverpool de Rafael Benítez, un club “más presionado” en Europa tras su patinazo ante la Fiorentina, espera a su rival francés Lyon, líder de grupo, muy pendiente de la evolución de sus dos talismanes: el inglés Steven Gerrard, reincorporado a los entrenamientos, y el español Fernando Torres.
La forma física del capitán “red” y “El Niño” es la mayor preocupación que tiene en mente el técnico madrileño de cara a su siguiente cita en la Liga de Campeones.
Ambos jugadores están siendo sometidos a un tratamiento intenso para intentar que puedan formar parte del once de mañana ante el líder del grupo E.
Una buena noticia para el conjunto de Merseyside es la reincorporación de Gerrard, lesionado en los abductores, a los entrenamientos. Aunque Benítez aún no ha anunciado si el capitán estará o no en el once de mañana, el medio participó en la sesión preparatoria de ayer.
“Sólo puedo rezar para que Gerrard y Torres vuelvan a estar en forma para entonces, son importantísimos para el equipo. Espero que puedan jugar”, comentó el fin de semana Benítez.
El “míster” es consciente de la relevancia de ambos hombres a la hora de confeccionar los resultados de la plantilla, tercera en el grupo.
“Stevie es el capitán y un líder capaz siempre de marcar goles”, indicó el español.