Los reclamos del oficialismo por la forma cómo votan los militares y el apoyo que le brindarían al candidato derechista se ha convertido en una nueva disputa en la campaña electoral para la segunda vuelta presidencial el 16 de enero.
El oficialismo denunció una serie de acciones y presiones de jefes militares destinadas a favorecer al candidato derechista Joaquín Lavín.
El diputado y presidente del Partido Demócrata Cristiano, Gutenberg Martínez, manifestó su inquietud al Servicio Electoral por la inscripción masiva de militares en determinadas mesas. Pero el director de ese servicio, Juan Ignacio García, no encontró razones legales para adoptar alguna medida.
El senador Sergio Bitar y el diputado Salvador Urrutia, ambos del oficialista Partido por la Democracia, interpusieron ante la junta electoral de Arica, en el extremo norte, una reclamación por "inducción de sufragios de conscriptos" por la inscripción y participación masiva de soldados en algunos lugares.
Hoy, el diputado Roberto León protestó porque a conscriptos residentes en la agrícola zona de Curicó se les interrumpió las vacaciones hasta el 23 de enero y se les convocó para retornar a la unidad en que cumplen la conscripción en el extremo austral para votar el 16 de enero. Dijo que representaría esta situación al ministro de Defensa, Edmundo Pérez.
Los militares no ha comentado las acusaciones.
Tras la primera ronda presidencial del 12 de diciembre, en la que hubo también denuncias oficialistas de presiones a los conscriptos, Pérez Yoma envió un instructivo de los jefes de las fuerzas armadas para que los militares prescindan de intervenir en la contienda política.
En tanto, el presidente Eduardo Frei, a quien Lavín acusó de hacer campaña a favor del oficialista Ricardo Lagos, ha continuado con sus críticas a la derecha y la defensa de su gobierno que está por concluir.
Frei acusó a Lavín y al sector que lo respalda de "mala memoria" y dijo que se pretende crear una imagen de desesperanza y desconfianza ante la reactivación económica en marcha, que la derecha desconoce.
La campaña electoral ha tenido en los últimos días algunos conatos de violencia por riñas entre propagandistas.
Anoche, en la ciudad sureña de Constitución, Lavín debió interrumpir una concentración con partidarios cuando un grupo, que según él serían comunistas, le lanzó una lluvia de objetos y piedras, amenazando su integridad. La policía debió desplegar escudos protectores y el candidato interrumpir su acto.
"Fue lo más violento que he visto hasta ahora en esta campaña presidencial", se quejó ayer Lavín.