Corría el año 1956, las actividades hípicas que se desarrollaban en el viejo Hipódromo de Juan Franco se encontraban en sus postrimerías, pues ya estaba listo el entonces nuevo Hipódromo Presidente Remón y en la pista del hoy desaparecido óvalo de Las Sabanas reinaba un ejemplar chileno, su nombre: Polemón.
Pero no todo fue color de rosas en la trayectoria pistera de este gran ejemplar, propiedad de Valentín Morrell, ya que como él mismo habla, el caballo en sus inicios era mañoso y tenía la costumbre de tirarse hacia el riel exterior, ante lo cual los jinetes tenían miedo montarlo.
"No fue sino hasta la aparición de un jinete de nombre Jhonny Góngora quien demostró no temerle al ejemplar, que fue cuando el caballo empezó a mejorar, pero el jockey que realmente enderezó a Polemón fue el jinete colombiano Luis Giraldo", narró Morrell.
Polemón, quien era preparado por James Silvera, y cuidado en esa época por Gabriel "Buchí" Salcedo, hoy preparador, inicialmente era mandado a correr en punta por su propietario y no fue hasta cuando el jinete Giraldo le informó a Morrell que ese ejemplar corría de atrás. "Yo no le hice caso y perdí el Clásico Año Nuevo", reconoció el dueño.
"Polemón no fue el campeón desde sus inicios, pues era roncador y se abría constantemente", expresó. Para el Clásico Presidente de 1956, el ejemplar era favorito y como dato curioso no fue montado por su jockey habitual Luis Giraldo, quien al parecer estaba suspendido o tenía problemas para hacer el peso. Ante esta situación designó a Alfredo Vásquez, quien a última hora decidió cambiarse de caballo y despreció la monta de Polemón por la de Stonewall, un ejemplar que había llegado tercero en el Derby de Epson, en Inglaterra y ante esta eventualidad consideró a Héctor Lewis, quien fue el jinete ganador con el ejemplar.
"Te cuento una anécdota Alfredo Vásquez era un jinete que se había ganado casi todos los clásicos que se celebraban en Panamá, pero nunca se ganó el Presidente y cuando tuvo la oportunidad la despreció a última hora y murió sin ganar este clásico.
"El día de la firma de la monta me dijo que va Valentín, tú eres mi amigo desde hace muchos años, pero yo monto a Stonewall, ya que este es el único clásico que no he ganado y necesito ganármelo. Yo le contesté bueno lo acabas de perder una vez más, porque Polemón no puede perder", relató.
Dijo que luego de la carrera invitó a Vásquez a cenar para celebrar el triunfo de su ejemplar, quien había obtenido la mejor parte de una bolsa de 15 mil balboas.
Luego del clásico Presidente, Polemón se acreditó varios eventos estelares en el nuevo Hipódromo Presidente Remón, incluyendo la que sería su última victoria clásica, el 3 de Noviembre, guiado por José "Paco" Bravo. Puntualizó que en diciembre de ese mismo año se fracturó caminando en la pista. Finalmente fue retirado para la cría y trasladado a Remedios, Chiriquí, donde no pudo producir camadas, ya que fue picado por una culebra, lo que le costó la vida.