El ecuatoriano Washington Aguirre, detenido por su presunta participación en el asesinato del diputado de izquierdas Jaime Hurtado, reveló ayer que informó de la presencia de paramilitares colombianos en Ecuador a dos oficiales de policía, quienes negaron conocer las intenciones del crimen.
El fiscal segundo de Pichincha, Juan Núñez, señaló que en sus declaraciones ampliadas, Aguirre dijo que informó de la llegada de los paramilitares a los capitanes Edison Gallardo y Byron Viteri.
Según Núñez, los capitanes reconocieron que hablaron con Aguirre, quien únicamente les informó de la llegada de los sicarios, pero no del plan para matar al diputado de izquierdas y fundador del Movimiento Popular Democrático (MPD), hecho que ocurrió el pasado día 17.
La prensa ecuatoriana, no obstante, asegura que Aguirre les comentó a los oficiales que se iba a cometer un atentado, lo cual negaron en un careo con el detenido.
Se investiga la posibilidad de que Aguirre haya sido doble agente, pues no se descarta que hubiera sido informador de la policía y contacto de los paramilitares colombianos, a los que atribuyó la autoria del asesinato en sus primeras declaraciones.
Se espera que la policía entregue en las próximas horas un informe sobre la muerte de Hurtado, quien fue asesinado por sicarios presuntamente contratados por paramilitares colombianos por sus supuestas relaciones con la guerrilla de Colombia, según el testimonio de Aguirre.
Los militantes del MPD insisten en responsabilizar de la muerte de su líder al Gobierno del democristiano Jamil Mahuad, quien rechazó cualquier vínculo con el crimen y ha ordenado una investigación para aclarar el caso.
Mahuad sostiene que su Gobierno no puede dar fe de las declaraciones de Aguirre, quien fue detenido con otros dos ecuatorianos, pero destacó la coherencia en las afirmaciones del presunto implicado en el asesinato del diputado.
Por otro parte, se informó desde Santafe de Bogotá que Las autoridades de Medellín (noroeste de Colombia) atribuyeron ayer a un grupo paramilitar el secuestro, tortura y desaparición del profesor de esta ciudad, Ricaurte Pérez Rengifo, cuyo cadáver fue identificado en esta jornada.
Pérez Rengifo fue secuestrado el 17 de febrero, cuando desconocidos, armados, lo obligaron a acompañarle en momentos en que se encontraba en el colegio "José Antonio Galán" en la zona oeste de Medellín.
El cadáver fue reconocido en la morgue en la que permanecía hace algunos días cuando fue levantado sin identificación en una calle, con evidentes signos de tortura y varios disparos en su cuerpo.
Una fuente policial dijo que se siguen algunas pistas para tratar de dar captura a los autores del crimen.