Jóvenes de la agrupación humanitaria HIJOS de desaparecidos y agentes de la policía argentina forcejearon en una manifestación pública de los primeros frente al estudio profesional del ex militar represor Jorge Olivera en Buenos Aires, comprobó la AFP.
Los manifestantes pintaron con aerosol la leyenda "Olivera asesino" sobre el asfalto y la vereda, hasta que la pintura alcanzó los zapatos de un oficial de la Policía Federal que estaba en la acera dirigiendo el cordón de efectivos que custiodaban el lugar, tradujo el forcejeo.
Las dos decenas de manifestantes eran rigurosamente vigilados por varias decenas de policías llegados en cuatro carros de asalto y que controlaban la escena desde un camión lanza-agua.
Los integrantes de HIJOS publicaron un documento en el que repudiaron la liberación el pasado día 18 por un tribunal de Roma.
Olivera (que pasó 42 días arrestado en Italia) fue liberado tras presentar sus abogados un falso certificado de defunción de la víctima.En Argentina, el ex militar -hoy abogado- está protegido por las leyes de amnistía a los crímenes de la dictadura aprobadas en 1986 y 1987.
HIJOS (Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio) explicó en su nota que con la acción (llamada coloquialmente "escrache") quiso "denunciar la complicidad del sistema judicial que, junto con los políticos de turno, le otorgaron la impunidad para estar libre".
También discreparon con el colegio público de abogados capitalinos por permitir ejercer "a este asesino, que hoy debería estar preso por genocida, ya que el único lugar para ellos es la cárcel".
Por su lado, la subsecretaria de Derechos Humanos del Gobierno, Diana Conti, desestimó en declaraciones radiofónicas ales que Olivera pueda ser acusado por el delito de "falsificación" de documento público, aunque ratificó que la justicia italiana basó su decisión de liberarlo en un papel "trucho" (falso).