La policía federal de México entregó ayer a las autoridades de la principal universidad del país las instalaciones que ocupó el domingo para quebrar una huelga de casi 10 meses.
"La autonomía es para nosotros como la libertad para los hombres", declaró el abogado de la Universidad Autónoma Nacional de México (UNAM), Fernando Serrano, al recibir de manos de un funcionario judicial el acta de entrega de la Ciudad Universitaria, en el sur capitalino.
El subprocurador de Procedimientos Penales de la Procuraduría General de la República (PGR), Everardo Moreno, ordenó el inmediato retiro policial de los predios en que se educan la gran mayoría de los 270.000 estudiantes de la UNAM, la más antigua y populosa universidad de México.
Unos 2.500 policías federales abandonaron poco después, cuando aún amanecía, los recintos en que dirigentes del Consejo General de Huelga (CGH) se atrincheraron desde el 20 de abril de 1999, cuando estalló la protesta estudiantil.
"Hoy mismo, los alumnos volverán a sus primeras clases", dijo el abogado de la UNAM, tras el acto en que recibió las instalaciones.
El rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, llegó 75 minutos después de la entrega oficial e ingresó, por primera vez desde su designación el 19 de noviembre, al territorio de la Ciudad Universitaria.
"Se inicia una nueva etapa en la universidad (...) espero que esta nueva etapa nos reconcilie y que a partir del Congreso Universitario hagamos las reformas que la UNAM requiere y que la sociedad mexicana esta esperando", declaró De la Fuente a la prensa.
El peor y más prolongado conflicto en la historia de la UNAM, centenares de cuyos estudiantes murieron durante una represión militar en 1968, se derivó de un incremento a 69 dólares en las llamadas "cuotas" simbólicas de dos centavos de dólar que desde 1948 pagan los estudiantes por cada semestre académico.